La Tierra está formada por un 70% de agua, del que únicamente un 3% es agua dulce potable. El agua es indispensable para la vida y la explosión demográfica de las últimas décadas genera inquietud entre las autoridades públicas por el suministro y la calidad del agua en los hogares. El agua transporta noticias a lo largo de su recorrido, tanto buenas como malas. En efecto, el agua incorpora minerales esenciales, pero también bacterias, virus e incluso residuos tóxicos (metales pesados, pesticidas, antibióticos, hormonas, etc.).

Desde una perspectiva de mejora global de la calidad del agua, ANAQUA propone : un sistema que solo utiliza un vector y un compuesto natural: el agua y la sal. Este sistema permite erradicar bacterias patógenas y virus, lo que se traduce en una disminución de utilización y, en consecuencia, de la cantidad de xenobióticos presente en el medio ambiente.

La utilización de las unidades ANAQUA es sencilla, eficaz, de bajo coste y no supone ningún peligro para el usuario ni para el medio ambiente.

De hecho… ANAQUA es : « la solución alternativa  ».

 

El agua y los sistemas de distribución de agua de los distintos establecimientos (hospitales, hoteles, residencias de ancianos, centros penitenciarios, plantas industriales, plantas de procesamiento de alimentos, explotaciones agrícolas, etc.) y equipamientos (torres de refrigeración, atomizadores, etc.) experimentan una contaminación bacteriana.

En numerosos estudios se ha detectado la presencia de gérmenes patógenos procedentes del agua, incluidos Staphylococcus, Streptococcus, E. Coli, Cryptosporidium, Giardia Lambia, Listeria y Legionella. La contaminación bacteriana se puede encontrar en biofilms en el conjunto del sistema de distribución de agua.

La contaminación puede proceder de dos fuentes principales: la contaminación del agua en la fuente y la contaminación por migración inversa.

Tanto si la contaminación procede de la fuente misma o de una migración inversa, las bacterias sobreviven y pueden crecer en los sistemas de distribución de agua caliente o fría, en parte porque el nivel de cloro residual de los municipios no es suficiente ni capaz químicamente de destruir a todos estos contaminantes.

 

La contaminación en la fuente

Aunque los municipios suministren un agua de gran calidad, no están obligados, sin embargo, a eliminar totalmente los contaminantes. Por ejemplo, el porcentaje legal de eliminación del Cryptosporidium es del 99%, si bien el 1% restante provocó en 1993, en Milwaukee (Estados Unidos), una infección que afectó a 400.000 personas. Por otra parte, los municipios no están obligados a controlar, ni incluso a someter a prueba sus sistemas de distribución de agua contra la Legionella.

 

La contaminación por migración inversa

Los estudios demuestran que la proliferación bacteriana comienza en el punto de descarga de las instalaciones y migra de nuevo hacia la fuente de agua. De este modo, la población microbiana aumenta rápidamente e infecta todo el sistema de distribución de agua. Los fregaderos, grifos y otros equipos de distribución de agua, en cualquier establecimiento, están constantemente expuestos a estos contaminantes humanos y medioambientales.

Ante estos problemas de contaminación que afectan todos los sectores, ¿cuál es la solución definitiva contra estos patógenos?

ANAQUA "LA FUERZA DEL AGUA"